almohadas de cama
Última actualización: 7 julio, 2021
Auch verfügbar in:

Nuestro método

4Productos analizados

45Horas invertidas

13Artículos evaluados

215Opiniones de usuarios

Todos sabemos que conseguir un buen sueño es lo mejor para reponer las energías. Sin embargo, para lograrlo debemos estar conscientes de que una buena almohada, y un colchón amable con tu espalda, son puntos importantes a considerar.

El reposar tu cabeza de forma cómoda puede facilitar el buen dormir. Además, ayuda a tener una mejor postura y aporta muchos beneficios para tu cuerpo (3). Existen almohadas específicas si tienes ciertos problemas o si deseas viajar cómodo. A continuación, te brindaremos información importante si estás pensando en cambiar de almohada.




Lo más importante

  • Existen almohadas variadas según lo que necesites. Quizás tengas una mala posición para acostarte. Por ejemplo, duermes boca abajo y, por ello, buscas una almohada que trate de mejorar esto.
  • Es bueno saber que cada una de ellas tiene una vida útil. Además, dependiendo de su tipo, existen diferentes maneras de cuidado. Siempre es bueno lavarlas, por lo menos, 4 veces al año y cambiarlas cada 2, mínimo.
  • Hay ciertos criterios importantes que debes valorar cuando vayas a comprar una almohada. Por ejemplo, el tipo de relleno, el tamaño y para qué la necesitas. Es decir, ¿es solo para un buen dormir o para aliviar dolores que ya existen?

Las mejores almohadas del mercado: nuestras recomendaciones

Hemos recolectado unas opciones para lograr que descanses a gusto al dormir. Todo variará dependiendo de tus necesidades. Puede que necesites una almohada normal o una para la cervical. Existen algunos criterios que más abajo te detallaremos para que elijas la que más se acomode a ti. Aquí te dejamos las más populares entre los usuarios.

La mejor almohada si duermes boca abajo

La firmeza de esta almohada es baja, lo cual es más idóneo para quienes duermen boca abajo. Asimismo, posee aloe vera, que actúa como antibacteriano y evita los malos olores. Recuerda que al dormir boca abajo, tu cara está en más contacto con ella. Por eso, es bueno que sea suave y de poca altura.

Con la siguiente opción, se incluyen dos almohadas para que las cambies o rotes entre cada una. La funda, que viene incluida, es suave y protectora, además de que tiene un efecto tonificante en la piel. Sus medidas son 40 x 70 de ancho.

La mejor almohada para dolores en el cuello

En este momento el producto comentado no se encuentra disponible en el proveedor. Es por eso que lo hemos sustituido por otro con similares características. Informar de un problema.

Das Problem mit diesem Produkt wurde gemeldet. Danke!

Este tipo de almohada puede ayudarte si lo que presentas son continuos dolores de cuello y hombros al levantarte. Al ser una almohada de memoria, su forma original se mantendrá por más tiempo.

Esta, en específico, viene con una funda incluida y es transpirable. Siempre es bueno porque previene un rápido deterioro, como lo serian las manchas amarillas. Tiene opciones para variar su altura, lo cual dependerá de la postura que apliques al dormir. Además, posee una vida útil de 3 a 5 años.

Las mejor almohada antiácaros con doble funda

Una excelente opción, ya que es un relajante de espalda y cuello. Es algo que la mayoría buscamos al descansar: calmar el trabajo del día. Durante la vida útil de la almohada, bloquea todos los ácaros, bacterias y hongos. Esto es lo más importante, ya que es normal que se acumulen gérmenes en nuestras almohadas.

Puedes escoger el tamaño a tu gusto, entre 70, 75 y 90 cm. Su firmeza es intermedia, lo cual resulta una buena opción para tu espalda. En especial, si duermes boca arriba o de lado. Viene tratadas con una limpieza de ozono y posee doble funda. Según muchos usuarios, esto ayuda a mantener el cuidado de la almohada el mayor tiempo posible.

La mejor almohada ortopédica de gel e hipoalergénica

En este momento el producto comentado no se encuentra disponible en el proveedor. Es por eso que lo hemos sustituido por otro con similares características. Informar de un problema.

Das Problem mit diesem Produkt wurde gemeldet. Danke!

Este tipo de almohada viene con un gel disipador ideal para liberar el calor. Es una excelente opción en esos días calurosos. No hace falta voltearla, ya que siempre estarás en el lado frío. Su funda es lavable y muy suave. Además, esta almohada fue diseñada por médicos.

Resulta muy buena en caso de recuperación de cirugías, problemas discales, ronquidos (5) y más. Su espuma mantiene su forma durante toda su vida útil. Así, ayuda a distribuir el peso de tu cuerpo para cuidar tu espalda (4).

Guía de compras: Lo que debes saber sobre las almohadas

Las almohadas son un objeto importante que no hay que menospreciar en tu cama. Dependiendo del tipo que poseas, podrás tener un buen o un mal dormir. Además, no solo es un artículo decorativo en tu cama. También ayuda a mejorar tu salud, ya que tienes la espalda y el cuello bien acomodado cuando duermes.

niña durmiendo

Todos los padres buscan que sus hijos logren conciliar un buen sueño. (Fuente: Dimitrova:1151348 /pixabay)

¿Qué tipos de almohadas existen?

En el mercado encontrarás muchísimas opciones, y muy variadas, cuando vayas a escoger la almohada ideal para ti. Por lo general, solemos fijamos en el precio y si es firme o no. Sin embargo, esas no son las únicas cosas que debes observar cuando estás comprando.

Existe una gran variedad de tipos de almohadas, que normalmente desconocemos. Ahora, es el momento de aprender un poco más. Así, cuando tomes la decisión de comprar, lo harás sabiendo que ir a dormir será más agradable y reparador.

Tipo Ventajas Inconvenientes
Viscoelástica Se amolda a la forma del cuerpo y se puede elegir el tamaño o la talla. Pueden resultar muy duras y calurosas.

No se pueden lavar en lavadora.

De fibra Son hipoalergénicas y económicas. Se pueden lavar en lavadora. El relleno se puede dañar, además de perder su forma original con rapidez.
De gel Son una buena opción si vives en climas calurosos y resultan más resistentes Necesitan un forro antitranspirante, además de que no se deben lavar.
De plumas Se moldean al cuerpo y requieren limpieza en seco. Son suaves. Pueden producir alergias y no son nada ecológicas.
De látex Excelente soporte para la cabeza y cuello. Alivian los dolores de espalda. Una opción amigable con el ambiente y que no se apelmaza.

¿Cuál es la almohada adecuada para dormir?

Es importante que tengas respuesta a esta pregunta al momento de comprar una cabecera para dormir. Puede que la que tú pienses que es la ideal, para otro sea la peor. El por qué de esto, es que no todos dormimos en las mismas posiciones, ni tenemos el sueño igual.

  • Duermes boca arriba: Si este es tu caso, una de las mejores opciones es la viscoelástica, ya que debes elevar un poco el cuello para que la espalda no se lesione.
  • Duermes de lado: En este caso, es mejor optar por un cabecero grueso. Las de fibra son una buena opción. De esta forma, evitarás que la espalda quede desalineada.
  • Duermes boca abajo: Es una posición dañina para ti. Lo más recomendable es que la vayas cambiando, así cuidarás tu salud. Mientras te adaptas a otra postura, las mejores almohadas, en este caso, son las suaves y frescas, como las de plumas.

¿A partir de qué edad es recomendable usar almohada?

Esta es una duda que le surge a muchas personas que tienen bebés. El cuándo poner una almohada a un niño inquieta a muchos padres. Según varios estudios, la edad ideal para que empiecen a usarlas es cuando sus hombros comienzan a crecer. Por lo general, es a partir de los dos años de edad.

No es recomendable que los niños muy pequeños usen almohadas, ya que podrían ser una de las causas de la muerte súbita (1). La anatomía de los bebés no requiere usar almohadas. Ya para los adultos sí, porque lo ideal es que nuestra columna esté lo más alineada posible al dormir.

¿Qué almohada usar para el dolor de cuello?

Si sientes dolor en el cuello al dormir, o cuando te levantas al día siguiente, la mejor opción es optar por una especial para la cervical.

Si eres de los que tienen dolor, debes escoger siempre una almohada que te dé un buen apoyo en la cabeza y el cuello, sin ser demasiado firme. Las viscoelásticas son la mejor opción para quienes sufren dolor cervical, de nuca o de cabeza.

Estas almohadas se adaptan a la forma de nuestro cuerpo. Al mismo tiempo, alivian la presión sobre la zona y relajan la musculatura. Se las llama “de memoria" porque cuando dejamos de estrujar vuelven a su forma original. Son de dureza y resistencia media, por lo que consiguen un buen nivel de relajación en el cuello.

¿Cuándo debemos cambiar de almohada?

Este punto a veces pasa por desapercibido, pero lo que sucede dentro de nuestras cabeceras es algo que debemos aprender. Lo recomendable es cambiarla cada dos años. Muchas personas pensarán que es un periodo de tiempo corto. Sin embargo, nuestro cuerpo libera grandes cantidades de células muertas que se van acumulando en las cabeceras.

Estos restos de piel provocan que los ácaros se multipliquen en el cabezal donde recostamos la cabeza todas las noches.

Esto puede ocasionar alergias y hongos. Además, otro punto importante a considerar es que, después de un tiempo, las almohadas pierden su forma. Podría crear problemas en nuestra espalda, pudiendo ocasionar dolores en la columna o cuello.

Entonces, te resumiremos las ventajas y desventajas de cambiar o no de almohada:

Ventajas
  • Te mantienes libre de posibles hongos o enfermedades.
  • Podrás confiar en que mantendrás una buena postura al dormir.
  • Mejor olor.
  • Es probable disminuir alergias al descansar.
Desventajas
  • Los ácaros se multiplicarían rápido, debido a los residuos de tu piel.
  • Podrías contraer hongos, justo por la humedad que se absorbe.
  • Olores producidos, por el sudor u otros, pueden afectar el buen dormir.
  • Al pasar mucho tiempo, el cabezal pierde su forma, ocasionando así problemas de salud.

¿Por qué las almohadas se ponen amarillas?

Algo que puede sucedernos a muchos de nosotros, es que nuestras almohadas se tornen amarillentas. Sin importar del material o tipo que poseas, las cabeceras pueden tomar este color. Considera que pasamos recostados en ella entre 6 a 8 horas diarias. Si quieres entender a que se debe, te lo explicamos:

  • El sudor: Mientras duermes, lo más común es que sudes. Recuerda que el cuerpo así mantiene su temperatura. La transpiración se va filtrando por los tejidos de la misma y va alojándose allí, creando poco a poco estas manchas.
  • Saliva: Aunque la mayoría piense que esa clase de eventos no le suceden, en muchas ocasiones pasa. En algún momento de nuestro sueño, es normal que durmamos con la boca abierta y se libere saliva. Esto, de la mano con el sudor, son los puntos más comunes que van manchando una almohada.
  • Cabello o cara: No es tan habitual, pero, si decides irte a dormir sin limpiar tu rostro o con el cabello sucio, esto podría acelerar el proceso de deterioro de la misma. Recuerda que siempre que salimos, nuestra piel y cabello reciben gases y partículas de polvo que se alojan allí.

niño durmiendo

Los niños no tienen necesidad de usar almohada sino hasta después de los dos años de edad. (fuente: Fujikama:1266117/pixabay)

¿Cómo debo cuidar mi almohada?

Es una buena idea proteger la almohada que usamos al dormir, ya que así disfrutas por más tiempo de ella. Además, sabemos que has tomado la decisión de comprar la ideal para ti. Por ello, lo mejor es que te dure todos los años posibles.

A continuación te damos algunos tips para cuidar de ella:

  1. Darle sol y aire: Una buena opción es sacarla al sol y que así reciba su calor y brisa. De esa manera, evitamos la humedad que pudiera concentrarse en ella.
  2. Darle vuelta: Otra idea es que le des un giro de vez en cuando. De este modo, podrás evitar que pierda su forma original y lograrás se conserve así más tiempo.
  3. Colocarle funda: Siempre utiliza una funda. Así cuidarás su material y evitarás que se amarillee o se manche con rapidez.
  4. Leer la etiqueta: Para el tipo de lavado, debes siempre prestar atención a la etiqueta que viene en la cabecera. Cada material es muy distinto y necesita diferentes cuidados.

Criterios de compra

A continuación, te mostraremos cuáles son los aspectos sobre las almohadas que debes tomar en cuenta. Ya te hemos hablado sobre los tipos y consejos cuando se desean cambiar. Ahora, te mostraremos los criterios que debes considerar al momento de realizar tu compra.

Rellenos

Según el tipo de almohada que poseas, el material variará. Los rellenos son clave en la función de las almohadas. Por ejemplo, algunas son más suaves, otras más firmes, hay modelos ecológicos y más. Ahora te mostraremos el tipo de material del relleno, basándonos en el modelo de la misma.

Tipo Material Características
Viscoelástica Espuma Gran capacidad de apoyo, es muy firme y, por lo general, hipoalergénica. No es ecológica.
De fibra Poliéster y fibras sintéticas. No alivia el dolor de cuello, es maleable, liviana y no emite olor.
De gel Son una variación entre las viscoelásticas y de látex, pero poseen gel. Ayuda a reducir ronquidos, no emite ruido ni calor y es libre de crueldad animal.
De plumas De plumas de oca, ganso o una combinación. Es más suave, manejable, liviana y tiene una gran vida útil.
De látex Látex o mezcla de látex y viscoelástica. Buena capacidad de apoyo y disminuye síntomas del cuello.
De lana Distintos modelos de lana o algodón Poca capacidad de apoyo, es muy liviana y fácil de lavar.

Tamaño

Existen diferentes volúmenes para facilitar la compra. En el caso del ancho de la misma, es importante saber que siempre debe superar el de tus hombros. Ya con respecto al alto de la almohada, como ya lo mencionamos antes, variará de la posición que se adopte al dormir.

Existen cabezales bajos, de 10 cm (postura boca abajo). El tamaño mediano iría desde los 12-13 cm (posición boca arriba) y una media-alta sería de 15 cm (postura de lado).

Firmeza al dormir

Como hemos visto, las cabeceras, dependiendo de su material, serán más o menos firmes. También tiene que ver con tu postura al dormir. Un buen punto a tomar en cuenta es que no vale solo apretarla con las manos para verificar qué tan firme es.

Lo ideal seria probar en la tienda, adoptando la postura en la que más duermes. La fuerza que aplicamos al apretar con las manos es muy superior al peso de nuestra cabeza en reposo.

chica dormida

Dependiendo de la posición en la que duermas, variará el tipo de almohada que necesites. (Fuente: Robbins:945881 /pixabay)

Usos

Existen diferentes beneficios que se le pueden dar a una almohada, pero el principal es conseguir el buen dormir. Lo que sí debemos saber, es que existen variaciones de ellas. Hay muchas variantes diferentes para encontrar un sueño reparador.

Algunos usos comunes serian:

  • Cervicales: Sirven para el dolor de cuello y espalda.
  • De viaje: Ideales para dormir en el avión o automóvil.
  • Cojines anti reflujo: Ayudan a conseguir una posición para aliviar la acidez y el reflujo.
  • Para piernas: Favorecen una postura adecuada en personas a las que les gusta dormir de lado.

Anti alergias y ácaros

Una característica que debes verificar antes de comprar una almohada, es si es hipoalergénica y anti ácaros. Existen unos modelos que son especiales. Si sufres de alguna alergia, este tipo de variantes son fabulosas.

Recuerda que los ácaros se van alojando en las almohadas y eso no es saludable. Así que resulta importante escoger algunas que cumplan con esta característica.

Resumen

Conseguir un sueño reparador es algo que no podemos dejar pasar por alto. Al lograr un mejor descanso, obtendremos grandes beneficios en nuestro cuerpo. Entre ellos, ser más productivos, tener una piel más definida (2), lograr una mejor salud emocional y aliviar el estrés o mal humor.

Estos son solo algunos de los motivos para pensar en adquirir una buena almohada. Encontrar una mejor postura es esencial si queremos evitar dolores de espalda o daños en nuestra columna. Siempre considera la que más se ajuste a ti, a tu estilo de dormir y a tus necesidades.

(Fuente de la imagen destacada: baranq: 65947548/ 123rf)

Referencias (5)

1. Floyd R. Livingston Jr., MD, Mary L. Gavin. (2017). El síndrome de la muerte súbita en lactantes. Recuperado el 6 de 2021.
Fuente

2. Doctors, K. (s/f). Tu piel. Recuperado el 6 de 2021.
Fuente

3. Jeon, M. Y., Jeong, H., Lee, S., Choi, W., Park, J. H., Tak, S. J., Choi, D. H., & Yim, J. (2014). Improving the quality of sleep with an optimal pillow: a randomized, comparative study. The Tohoku journal of experimental medicine, 233(3), 183–188. https://doi.org/10.1620/tjem.233.183
Fuente

4. Gordon, S. J., Grimmer, K. A., & Buttner, P. (2019). Pillow preferences of people with neck pain and known spinal degeneration: a pilot randomized controlled trial. European journal of physical and rehabilitation medicine, 55(6), 783–791. https://doi.org/10.23736/S1973-9087.19.05263-8
Fuente

5. Cazan, D., Mehrmann, U., Wenzel, A., & Maurer, J. T. (2017). The effect on snoring of using a pillow to change the head position. Sleep & breathing = Schlaf & Atmung, 21(3), 615–621. https://doi.org/10.1007/s11325-017-1461-1
Fuente

¿Por qué puedes confiar en mí?

Artículo científico
Floyd R. Livingston Jr., MD, Mary L. Gavin. (2017). El síndrome de la muerte súbita en lactantes. Recuperado el 6 de 2021.
Ir a la fuente
Artículo científico
Doctors, K. (s/f). Tu piel. Recuperado el 6 de 2021.
Ir a la fuente
Artículo científico
Jeon, M. Y., Jeong, H., Lee, S., Choi, W., Park, J. H., Tak, S. J., Choi, D. H., & Yim, J. (2014). Improving the quality of sleep with an optimal pillow: a randomized, comparative study. The Tohoku journal of experimental medicine, 233(3), 183–188. https://doi.org/10.1620/tjem.233.183
Ir a la fuente
Artículo especializado
Gordon, S. J., Grimmer, K. A., & Buttner, P. (2019). Pillow preferences of people with neck pain and known spinal degeneration: a pilot randomized controlled trial. European journal of physical and rehabilitation medicine, 55(6), 783–791. https://doi.org/10.23736/S1973-9087.19.05263-8
Ir a la fuente
Artículo científico
Cazan, D., Mehrmann, U., Wenzel, A., & Maurer, J. T. (2017). The effect on snoring of using a pillow to change the head position. Sleep & breathing = Schlaf & Atmung, 21(3), 615–621. https://doi.org/10.1007/s11325-017-1461-1
Ir a la fuente
Evaluaciones